Rixi Moncada, heredera de la presidenta saliente Xiomara Castro, buscará este domingo mantener la hegemonía progresista en Honduras en unas elecciones presidenciales marcadas por denuncias cruzadas de intentos de fraude, la violencia de las pandillas y la sombra del narcotráfico.
La candidata del oficialista Partido Libre, debe enfrentar a dos duros oponentes de derecha: Salvador Nasralla (Partido Liberal, PL) y Nasry Asfura (Partido Nacional, PN), el favorito de Donald Trump. Los últimos sondeos muestran un triple empate técnico.
Xiomara Castro, esposa del derrocado expresidente Manuel Zelaya (2006/09), no puede aspirar a la reelección y termina su mandato el 27 de febrero próximo.
La elección se define con mayoría simple. Ganará quien saque el mayor número de votos sin necesidad de una segunda vuelta. En total, unos 6,5 millones de hondureños están habilitados para elegir presidente, vice, 128 diputados al Congreso Nacional, 20 representantes al Parlamento Centroamericano y 298 concejos municipales.
